“Millet, una vergüenza para Catalunya”

Un hombre de Pujol … y de Aznar

Algo gravísimo sucede cuando el diario Avui, portavoz inequívoco del nacionalismo catalán, editorializa hoy con este título acerca de la gran estafa protagonizada por Fèlix Millet Tusell como presidente del Orfeó Català y del Palau de la Música Catalana de Barcelona, con la apropiación de unos 10 millones de euros de las arcas de ambas entidades. Una estafa conocida ya desde principios de este verano, con la inesperada entrada de los Mossos d’Esquadra en funciones de policía judicial en el histórico edificio del Palau, en un registro que confirmó con creces las sospechas de la investigación judicial iniciada a instancias de Hacienda.

Una familia de rancio abolengo nacionalista
Fèlix Millet Tusell representa la quintaesencia de la burguesía catalanista actual. Sobrino-nieto del maestro Lluís Mª Millet, que en 1891 fundó el Orfeó Català como coro vocacional y logró que una suscripción popular costeara la construcción del Palau –una de las más preciadas joyas del modernismo catalán, obra del arquitecto Lluís Domènech Montaner, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad-, Fèlix Millet es nieto de Joan Millet Pagès, un industrial del sector del algodón, e hijo de Fèlix Millet Maristany, figura clave en el catalanismo conservador del siglo pasado: fue presidente de la innovadora Federació de Joves Cristians de Catalunya y director del periódico democristiano El matí, vinculado a UDC, pero tras el inicio de la guerra civil, sintiéndose amenazado como católico y como empresario, se trasladó a Burgos y colaboró activamente con el franquismo.

El catalanismo “colaboracionista” con el franquismo
Fèlix Millet Maristany regresó a Barcelona con los vencedores y amplió su fortuna familiar con la explotación de propiedades en Guinea Ecuatorial y presidiendo los consejos de administración del opusdeísta Banco Popular y de Chasyr (Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros), pero todo ello no le impidió desmarcarse del franquismo ya en 1943 mediante la creación de Benèfica Minerva, entidad dedicada al mecenazgo cultural clandestino; presidió la Comissió Abat Oliva que organizó los primeros actos de reconciliación tras la guerra civil en Catalunya y en 1951 accedió a la presidencia del Orfeó Català, además de fundar y presidir desde 1961 Òmnium Cultural, entidad dedicada a la defensa y promoción de la lengua y la cultura catalanas. Fèlix Millet Maristany murió en 1967, siendo presidente de estas dos instituciones emblemáticas de la sociedad catalana.

El discreto encanto de la burguesía
Fèlix Millet Tusell contaba con todos los elementos necesarios para ocupar un lugar destacado entre la gran burguesía catalana. Nacido el 8 de diciembre de 1935 y educado en las barcelonesas escuelas Virtèlia, semillero de tantas generaciones catalanistas, en 1978 logró desbancar al conservador Joan Anton Maragall Noble –hijo del poeta y tío del futuro alcalde de Barcelona y primer president socialista de la Generalitat- como presidente del Orfeó Català. Llegó al cargo con un amplio reconocimiento social y con el especial beneplácito de los socios de una entidad seriamente dañada, encerrada sobre sí misma y aquejada de importantes deudas, con un Palau de la Música casi en ruinas e hipotecado, ante la permanente desidia de las autoridades franquistas.

Un ejecutivo agresivo
La llegada de Fèlix Millet Tusell a la presidencia del Orfeó Català se dejó sentir de inmediato. Volvió a abrir las puertas del Palau de la Música a todas las manifestaciones musicales y artísticas de interés, y supo poner en marcha un entramado de cooperaciones públicas y privadas que no sólo salvaron la continuidad del propio Orfeó y de su histórica sede sino que, mediante la creación de un consorcio en 1983 y de una fundación en 1990, se enfrentó al reto de remozar y ampliar el Palau, con un excelente trabajo arquitectónico de Òscar Tusquets. En 2008, coincidiendo con el centenario de su inauguración, el Palau albergó 359 conciertos con 419.444 asistentes, 43.200 asistentes a conciertos escolares, 3.437 visitas arquitectónicas con 177.823 visitantes y 143 actos de empresa.

Un hombre de Pujol … y de Aznar
Vinculado familiarmente al nacionalismo catalán conservador, y por tanto a Jordi Pujol –su hermano Xavier fue el primer candidato de CiU a la alcaldía de Barcelona, en las elecciones municipales de 1979 en que el socialista Narcís Serra le venció con claridad- Fèlix Millet Tusell se ha movido siempre con gran agilidad entre la clase política catalana, y no tuvo reparo alguno, en 2003, en incorporarse a la versión catalana de la FAES presidida por José Mª Aznar, la fundación Catalunya i Futur, con el nada secreto objetivo de conseguir del Ministerio de Cultura, como logró, un incremento de 3 millones de euros de subvención para la modernización y ampliación del Palau.

La estafa
Nadie podrá negarle a Fèlix Millet Tusell el mérito de haber salvado, recuperado y mejorado el Palau de la Música Catalana. Pero nadie podrá olvidar que ha sacado un provecho ilícito con ello. Él mismo lo ha reconocido en un escrito enviado al juez encargado del caso, en el que –con la intención de esquivar la cárcel, como han admitido sus abogados- reconoce haberse apropiado, junto a su íntimo colaborador Jordi Montull, de cerca de 3,3 millones de euros de las cuentas del Orfeó Català y el Palau de la Música, con la devolución parcial del dinero distraído. Las últimas informaciones apuntan a un agujero financiero muy superior, incluso de más de 10 millones de euros, de los que Millet, su socio y algunos colaboradores se habrían beneficiado indebidamente, distrayendo cuantiosas cantidades para sus propios gastos personales y familiares –importantes obras en sus residencias particulares, viajes de placer …-, así como para el sustancial incremento de su propio patrimonio.

Antecedentes
Aunque la magnitud del escándalo es ahora enorme, no es ésta la primera ocasión en que Fèlix Millet Tusell se ve envuelto en una estafa. En 1983 estuvo preso en la cárcel Modelo de Barcelona y fue condenado con dos meses de arresto y multa por el fraude inmobiliario de Renta Catalana, en el que se vieron envueltos dos muy buenos amigos suyos, diputados ambos de CiU, Josep Mª Trias de Bes –luego diputado efímero del PP- y Joaquim Molins –tío, por cierto, del actual abogado de Fèlix Millet Tusell, Pau Molins.

El oprobio, la “vergüenza para Catalunya”
Destituido como presidente del Orfeó Català, el Palau de la Música Catalana y el consorcio y la fundación, Fèlix Millet Tusell ha caído en el oprobio. Ha sido cesado también como presidente de la Agrupació Mútua y de Bankpime (Banco de la Pequeña y Mediana Empresa), así como de la vicepresidencia de la Fundación del F.C.Barcelona. Se ha convertido, como dice el editorial del diario Avui, en “la vergüenza para Catalunya”. El escándalo es mayúsculo y la sociedad catalana, sus instituciones públicas y sus grandes empresas privadas no salen de su asombro, tras haber sido engañadas y estafadas durante tantos años.

Jordi García-Soler es periodista y analista político

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: